Cuentos para aprender

¿cuál es el alimento de tu corazón?

Precioso cuento indio compartido por @carlosgoga en su muro de facebook y que habla de la dualidad del ser humano.

…Lo imprescindible que es el amor

amor, compasión

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Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:

Me siento como si tuviera dos lobos en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión.

El nieto preguntó:

Abuelo ¿dime cuál de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?

El abuelo contestó:

Aquel que yo alimente.

 

No te pares, corre, evoluciona, vive

CUENTO AFRICANO

cuento africano

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«Cada mañana en África se despierta una gacela. Sabe que tiene que correr más rápido que el león más veloz si no quiere morir devorada.

Cada mañana en África se despierta un león. Sabe que tiene que correr más rápido que la más lenta de las gacelas si no quiere morir de hambre.

No importa si eres león o gacela. Cada mañana, cuando salga el sol, empieza a correr todo lo que puedas».

Acabar con las preocupaciones : ¡Acuérdate de soltar el vaso!

Para todos aquellos que quieren saber cómo acabar con las preocupaciones, aquí va una receta que llegó a mí por facebook:

Una psicóloga en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío?

Sin embargo, ella preguntó ¿Cuánto pesa este vaso?

Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.

Acabar con las preocupaciones social media segurosPero la psicóloga respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del brazo no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve.

Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellos todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”

¡Acuérdate de soltar el vaso!